Una Comunidad de Aprendizaje es un proyecto
de transformación social y cultural de un centro
educativo y de su entorno para conseguir una sociedad de la información
para todas las personas basada en el aprendizaje dialógico
mediante una educación participativa de la comunidad que
se concreta en todos sus espacios, incluida el aula.
Fases del proceso de transformación
La transformación de los centros educativos en Comunidades
de Aprendizaje se basa en aquellos procedimientos que mejor superan
el fracaso escolar y los problemas de convivencia en todo el mundo
y se siguen, entre otras, las siguientes fases: 1) El sueño;
2) La selección de prioridades y; 3) Las comisiones de trabajo.
El sueño: Todos los agentes sociales del centro (familiares,
profesorado, alumnado, personal no docente, asociaciones, entidades...) sueñan
aquella escuela ideal bajo el lema "que el aprendizaje que queremos
para nuestros hijos e hijas esté al alcance de todas las niñas
y niños".
La selección de prioridades: En esta fase se establecen las
prioridades del sueño, partiendo del conocimiento de
la realidad y los medios con los que se cuenta en el presente. Algunas
de las prioridades más significativas que se están
llevando a cabo en las comunidades de aprendizaje son la biblioteca
tutorizada, los grupos interactivos, la formación de familiares,
el contrato de aprendizaje, la apertura del centro más horas
y días, o la prevención comunitaria de conflictos,
entre otras.
Las comisiones de trabajo: De
cada una de las prioridades acordadas por toda la comunidad se crea
una comisión mixta de
trabajo (compuesta por familiares, profesorado, voluntariado, alumnado,
representantes de las entidades y asociaciones del barrio, etc.)
que se encargará de tirar adelante con la transformación
a la que hace referencia. De este modo se da una gran delegación
de responsabilidades que ayuda a dinamizar todo el proceso, colaborando
en la gestión democrática de los centros y potenciando,
que no sustituyendo, la participación conjunta de toda la
comunidad.