Grupos interactivos
No segregar nunca. Ningún tipo de itinerario ni adaptación
curricular fuera del aula. Entran a ayudar al profesor o profesora
una diversidad de personas (incluyendo otros profesionales y familiares
de diferentes culturas) para acelerar el aprendizaje de todas y todos
y hacerlo solidariamente, desapareciendo los problemas de disciplina
dentro del aula.
Todas las personas que forman parte del entorno del niño
o niña influyen en su aprendizaje, así que éste
se debe planificar conjuntamente entre todas estas personas a través
del diálogo igualitario (uno de los principios del aprendizaje
dialógico, el concepto de aprendizaje en el cual se basan
las comunidades de aprendizaje).
Mientras en Finlandia en el año 1985 se suprimían
por ley las agrupaciones flexibles de alumnado (por ritmos de aprendizaje),
en las escuelas e insititos españoles proliferaban las adaptaciones
curriculares y las unidades escolares externas a los centros. A pesar
de la inexistencia de una base científica de estas propuestas
educativas y de la claridad de sus resultados negativos, se han seguido
extendiendo y legitimando.
Los grupos interactivos son una forma de concretar el aprendizaje
dialógico dentro del aula. Con el objetivo de no sacar a ningún
alumno o alumna del aula, se introducen en ella todos aquellos recursos
e interacciones necesarias para que nadie se quede descolgado del
ritmo. Así entran a ayudar otras personas adultas (familiares
y voluntariado de otras culturas, otro profesorado, etc.) quienes
contribuyen con su diversidad de experiencias y conocimientos al
aprendizaje del alumnado y, principalmente, a dinamizar el aprendizaje
entre iguales que tanto fomenta su desarrollo, como ha demostrado
la investigación internacional. De este modo se dan en una
misma dinámica tanto la aceleración del aprendizaje
instrumental como el fomento de la solidaridad.
Cuando por ejemplo una madre con velo entra a ayudar a la clase
de inglés, puesto que a pesar de ser analfabeta en todos los
idiomas y de no hablar castellano, tiene un inglés oral muy
bueno fruto de sus años de inmigración en Londres,
se dan dos efectos inmediatos. Por un lado, mayor aprendizaje instrumental
para el alumnado y, por otro, una importante reflexión
en la comunidad: las personas diferentes no son un problema sino
una ayuda para que mi hijo o hija aprenda más.